“¿Cuál es la relación entre el DHC y desarrollo dental?”

La deficiencia de hormona de crecimiento (DHC) es un problema generalizado que afecta a algo más que la estatura de su hijo. Los niveles normales de hormona del crecimiento son necesarios para el crecimiento y desarrollo normal de los dientes y mandíbulas de su hijo. Un cuidado dental rutinario y evaluaciones dentales oportunas son importantes para la salud dental futura de su hijo.

La falta de hormona del crecimiento causa un retraso en el crecimiento de los huesos, lo que es claramente evidente en la estatura del niño. Menos evidente para la mayoría de las personas son los efectos del déficit de hormona del crecimiento en el rostro y dientes del niño.

La deficiencia de hormona del crecimiento causa habitualmente un retardo en el crecimiento de los dientes y huesos faciales del niño. Es común en estos niños mantener sus dientes de leche (primarios) durante más tiempo (2-5 años por lo general) respecto al promedio, por lo que podrían tener 10-12 años de edad antes de perder algún diente de leche. Esto puede causar problemas con la aparición (al interior de la boca) de los dientes adultos (permanentes). Estos niños también tienen mayor probabilidad de perder dientes adultos, lo que podría requerir frenillos (ortodoncia) y/o puentes (reemplazo de dientes) para corregir. En caso de sospecha de estas condiciones, lo mejor es llevar al niño al dentista, el que puede tomar radiografías de las mandíbulas para revisar estas alteraciones.

La hormona del crecimiento tiene un fuerte crecimiento óseo, incluyendo los huesos de las mandíbulas superior e inferior. En caso de déficit de hormona del crecimiento, es común observar una alteración del crecimiento de las mandíbulas. Este trastorno del crecimiento se observa habitualmente como una mandíbula o mentón inferior pequeño, ya que la mandíbula inferior parece ser más dependiente que la mandíbula superior respecto a niveles normales de hormona del crecimiento. Existen algunos tratamientos que pueden en la mayoría de los casos corregir estos problemas si las mandíbulas aún están en desarrollo. Estos tratamientos involucran por lo general dispositivos plásticos similares a retenedores (dispositivos funcionales) y/o frenillos, y son aplicados habitualmente por dentistas especialistas en frenillos (ortodontistas) o en odontología infantil (odontopediatras).

Dado que las mandíbulas normalmente comienzan a crecer en respuesta a la hormona de crecimiento indicada por el médico, en general este es el mejor momento para este tipo de tratamiento. El especialista dental (ortodoncista u odontopediatra) que trata a su hijo podría determinar que las mandíbulas están en una buena relación entre sí y sólo se necesitan frenillos. En este caso podría esperar para comenzar con los frenillos hasta que la mayoría o todos los dientes adultos del niño estén presentes en la boca y/o las mandíbulas han alcanzado gran parte de su tamaño adulto. Si las diferencias entre las mandíbulas es demasiado grande para los frenillos solos, entonces se podría requerir cirugía más adelante.

Debido a que los dientes de los niños con deficiencia de hormona del crecimiento podrían ser más blandos que lo normal o no formarse normalmente, pueden ser muy susceptibles a caries. Por esta razón es muy importante ver al dentista u odontopediatra cada 6 meses para chequeos y limpieza dental. El flúor (en la pasta dental, enjuagues bucales y/o comprimidos) es por lo general muy bueno para estos niños y con frecuencia se indica un plástico colocado en la parte superior de los dientes (selladores). Los niños con sonrisa pueden estar orgullosos de poder hacer una diferencia muy positiva en sus vidas ya que se enfrentan a otros problemas de deficiencia de hormona del crecimiento.

Contribución:

Kirt Simmons D.D.D., Ph. D.